La libertad de Leocenis
Precisamente la defensa de la libertad de expresión se pone a prueba, para quienes creemos realmente en ella, cuando se debe defender el derecho a expresarse de aquellos cuyas opiniones y/o puntos de vista no compartimos. No comparto el periodismo que hace Leocenis García, pero defiendo el derecho que tiene para hacerlo, como una forma de ejercer cabalmente la libertad de expresión y el derecho a la información. Esto está amparado claramente en el derecho a la pluralidad de informaciones y opiniones que establece nuestra constitución.
Este tema de la defensa del otro, aunque no comparta sus puntos de vista, por cierto, será un asunto crucial en la transición democrática que vivirá Venezuela a partir de octubre de 2012. Quienes crean que el triunfo opositor el año próximo significará, al menos en este campo de la expresión, un automático escenario libre de conflicto están totalmente equivocados. Debemos prepararnos para un desmontaje progresivo de la arquitectura legal que se ha montado a lo largo de estos años, gracias a la cual –por ejemplo- se juzga a García, junto a un escenario donde probablemente debamos defender –desde un modo principista- el derecho a expresarse que deberán tener todos aquellos simpatizantes del chavismo, cuando pasen a ser la oposición. No será fácil, pero como en muchos otros ámbitos de la vida nacional, habrá que construir soluciones respetando el peso político específico que seguirá teniendo el chavismo en Venezuela, una vez que por la vía del voto se logre un triunfo opositor sobre Hugo Chávez.
Volvamos al caso de Leocenis García. Se encontraba en prisión desde el 30 de agosto de 2011. La fiscalía ha aceptado que estaba en prisión “preventivamente” ya que no está condenado, lo cual evidencia la injusta decisión, como si su libertad representase un peligro para la sociedad. Acusado de “instigación pública al odio”, “vilipendio a funcionario público” y “ofensa pública por razones de género” tras la publicación de un polémico fotomontaje en el semanario Sexto Poder, García se puso en huelga de hambre –para exigir ser juzgado en libertad- la segunda semana de este mes de noviembre.
“Denunciamos junto con él un proceso absurdo y un uso abusivo de la prisión preventiva contra un hombre que se entregó voluntariamente a la justicia. El trato que se ha dado a Leocenis García menosprecia abiertamente las reglas más elementales del derecho, en especial la presunción de inocencia que se aplica a cualquier ciudadano”, declaró Reporteros sin Fronteras.
Este 21 de noviembre, tras estar casi dos semanas en huelga de hambre y de estar retenido en el Hospital Militar de Caracas, el periodista fue liberado. Será juzgado en libertad. Su abogado, Pedro Aranguren, indicó que se le prohibió ausentarse del país, cosa normal para alguien que está juzgado, pero lo grave es que le dieron libertad pero le silencian. Leocenis no podrá declarar a los medios sobre su caso y tampoco podrá concurrir a manifestaciones públicas. Todo esto sigue en la lógica del atropello contra el periodista.



