La democratización que no fue
Volvamos, sin embargo, a lo que nos ocupa. Un ejemplo claro del tiempo perdido en materia comunicacional durante la gestión de Chávez ha sido Venezolana de Televisión, que aún tiene el desparpajo de usar el slogan de “el canal de todos los venezolanos”. El programa bandera de esta señal está conducido por el inefable Mario Silva, y ante la evidente pérdida de respaldo popular que viene experimentando el jefe de Estado, el conductor de La Hojilla ahora no sólo abre fuego contra reconocidos opositores, sino que empieza a manejar la manida tesis del enemigo interno, es decir que ahora despotrica de personas que estando dentro del gobierno supuestamente le traicionan y/o sabotean.
No es nada nuevo. Los regímenes autoritarios y personalistas basan su promesa en la derrota del enemigo, externo o interno, y cuando no los hay a la vista pues no les queda otra opción que inventarlos. La revolución está siempre amenazada, sino pregúntenle a Fidel Castro que durante más de 50 años ha tenido dicho leit motiv.
El pasado 10 de noviembre, Mario Silva arremetió contra el presidente del sindicato de trabajadores de VTV, Igor Alcalá, lo que llevó a este gremio a solicitar un bastante inusual derecho a réplica. Decimos bastante inusual porque lo usual es que Silva arremeta a diestra y siniestra, con falsedades e improperios, y que los señalados opten por no responderle o sencillamente le ignoren. En este caso el derecho a réplica, además, no proviene de grupos opositores sino de trabajadores que están dentro del canal y que, aparentemente, no cuestionan la línea editorial del medios (por lo que podríamos creer que comparten la visión oficial) pero sí exigen un poco de respeto, y –obviamente- que se mejoren sus condiciones laborales.
Solicitudes de este tipo, de mejoras laborales, estamos viendo de forma cotidiana y si nos guiamos por los números del presupuesto de 2001 se multiplicarán el año próximo ante el recorte generalizado de la hacienda pública. Esa es, sin embargo, harina de otro costal.
El sindicato de trabajadores de VTV exigió un derecho a réplica en el programa La Hojilla, debido a los descalificativos emitidos en ese programa el 10 de noviembre por Mario Silva contra el presidente del sindicato, Igor Alcalá. Piden que sea durante el mismo lapso de tiempo en que duraron los insultos al sindicalista. Además, piden se realice un referendo consultivo sobre dichas opiniones, la gestión del director del canal y la situación de los trabajadores. Cabe recordar que Tal Cual fue el primer medio en recoger esta también inusual demanda que basada en los pregonados principios de la democracia participativa, justamente pone a prueba la voluntad oficial en materia democratizadora.
La democratización no ocurrió. No hay democratización de los medios estatales como lo viene a corroborar la misma denuncia del sindicato de VTV. Éste exige que se “abra una vía de diálogo que permita crear un clima de convivencia, que conlleve a desterrar de este canal la prepotencia y la conducta patronal capitalista de las últimas gestiones que por esta televisora han pasado”. Es por esto que solicitan al ministro Mauricio Rodríguez “la remoción de José Miguel Avendaño, actual Vicepresidente Ejecutivo de VTV”.
Por último, piden una mejora en el trato para los trabajadores desde la directiva, alegando que no basta “sólo con la aprobación de una contratación colectiva justa (que no se hace desde hace 20 años) y con gerentes que animen una convivencia digna. Es necesario que los trabajadores se involucren en la Planificación de la Gestión, en su Control por la Base, en su protagonismo en la Toma de Decisiones, en el derecho a Conocer las Cuentas y los Libros de una Propiedad del Pueblo”. Estas últimas solicitudes son cónsonas con una lógica socialista, cosa que también parece existir sólo en el discurso.
Una simple operación matemática pone en evidencia que la falta de un contrato colectivo justo para estos trabajadores, asunto que han padecido por 20 años, tiene tanto que ver con el pasado (aquello que el gobierno insiste en llamar la IV República) como con la propia negligencia del chavismo. De esos 20 años sin contrato, casi 12 han sido bajo el gobierno de un presidente que dice gobernar para el pueblo. ¿También le pedirán los trabajadores de VTV un derecho a réplica al jefe de Estado?





