24.01.2010
Esta vez el gobierno de Hugo Chávez hizo el anuncio y escasas horas después ya estaba cumplida la medida: el canal RCTV quedó fuera de la pantalla a las 12.01 de este domingo 24 de enero de 2010. El 27 de mayo de 2007 salió de la televisión abierta, a pesar de ser el canal más visto en el país y el más antiguo, bajo la acusación de “golpista”, que hasta ahora ningún tribunal del país ha sentenciado. En aquella oportunidad, el anuncio ocurrió cinco meses antes, lo cual permitió que se activaran acciones de diverso tipo por parte de los afectados y de los ciudadanos. Sí algo aprendió el gobierno de Hugo Chávez de aquella medida, de tres años atrás, es que el cierre de un medio de comunicación debe ocurrir de madrugada, preferiblemente un fin de semana y con poco tiempo entre el anuncio y la medida efectiva de blackout. Así se produjo la salida del aire de las 34 estaciones el 31 de julio de 2009 y así ocurrió este domingo 24 de enero.
La reacción ciudadana no se hizo esperar, cacerolas, sirenas, mensajes electrónicos recorrieron la madrugada venezolana. Salvo la cobertura de Globovisión, cuyo radio de acción está limitado a Caracas, alguna que otra ciudad y al cable, para el resto de la televisión venezolana no existió el segundo blackout de RCTV. Se ha cumplido el designio de la hegemonía gubernamental en materia de información y comunicación: la desinformación. Las cadenas de mensajes ciudadanos, indignados e impotentes, a través del facebook y twitter, rápidamente han sido condenadas por el ministro del Interior de Venezuela: estas herramientas son instrumentos del imperio utilizados por tontos útiles.
La vuelta de tuerca de la censura oficial que se expresó este domingo estaba esperando, desde el mismo año 2007, el momento oportuno, según la evaluación oficial. Cuando se revisan las declaraciones de los entonces ministros Jesse Chacón y William Lara en 2007, quedaban dos cosas claras: después del cierre de RCTV en la señal abierta seguía Globovisión y se pondría en cintura a los medios televisivos de la televisión por suscripción, un artilugio, en realidad se seguía apuntado a RCTV, como lo viene a demostrar lo que ha sucedido este mes. El canal de noticias está cercado con los procedimientos administrativos de CONATEL, que es otra forma de restringirle en su derecho a informar libremente, mientras que RCTV vuelve a vivir nuevamente su salida de la pantalla, antes de la televisión abierta, esta vez de la televisión paga.
La medida es arbitraria. Se anunció y se aplicó sin posibilidad alguna de que los afectados pudieran acudir a la justicia para impedirla, pues los tribunales de Venezuela no trabajan un sábado en horario nocturno. De hecho con el nuevo racionamiento eléctrico también está racionada la justicia: los tribunales sólo operarán hasta la 1 de la tarde. El ministro Cabello, colocado al frente de CONATEL con aquella lapidaria frase del presidente Chávez, “tú te encargas Diosdado o debes renunciar”, sostuvo que sólo se estaba haciendo cumplir la Ley de Responsabilidad Social en Radio y Televisión, pues dicho instrumento prevé como primer mecanismo sancionatorio la apertura de un procedimiento administrativo, no el cese de la transmisión.
El gobierno aprende en su práctica autoritaria. Ésta vez delegó en las operadoras de cable la aplicación del blackout, “son ellos los que deberán hacer cumplir la ley”, y sorprende que todas las empresas hayan cronometrado sus relojes: a las 12.01 en todas las empresas de cable dejó de mostrarse la imagen de RCTV, en alguna empresa hasta pusieron un mensaje en el que insinuaban que el canal estaba fuera de la ley… ¿cambio de roles? Es un secreto a voces lo que ha ocurrido con las empresas de cable, o sacaban a RCTV apenas Cabello diera la orden o perdían su licencia para operar. Todas siguen operando.
El presidente Chávez dio una breve cadena este sábado 23, como de costumbre atacó a la oposición, como siempre habló en un acto proselitista usando mecanismos públicos (las cadenas son públicas, no partidistas). Fue muy corta al contrario de lo que ha sido su historia en casi 11 años de gobierno. Sólo quería poner a prueba si RCTV se uniría a este mensaje. El canal no lo hizo, no podía ser de otra forma, pues sigue defendiendo su condición de medio audiovisual internacional, y por tanto no está obligado a tales mensajes. La parcialidad de CONATEL, que debería ser el árbitro imparcial para dirimir una situación como ésta, es otro elemento del engranaje oficial. RCTV ha anunciado que acudirá este lunes al Tribunal Supremo de Justicia (TSJ), y sin duda debe hacerlo. Tal vez logre rescatar, de algún rincón en el TSJ, los recursos que introdujo en 2007, algunos de los cuales sencillamente reposan sin respuesta tres años después en la instancia que, precisamente, debería administrar justicia.