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A propósito de la TDA

El lanzamiento de la Televisión Digital Abierta, en Venezuela, terminó siendo una acción que va en contravía de los estándares internacionales en materia de medios y libertad de expresión. Según el anuncio oficial, la nueva plataforma busca democratizar la emisión y recepción televisiva, pero en realidad aplicó una medida discriminatoria al no incluir a la totalidad de canales de televisión que desde Caracas están emitiendo sus señales. El punto más llamativo lo constituye Globovisión, el medio que ha figurado como objetivo gubernamental dentro de una estrategia que busca su asfixia.

La TDA, siglas que comenzarán a ser de uso corriente a partir de ahora, pasa a ser entonces un nuevo espacio que se presenta con el discurso de la democratización, cuando en realidad representa una faceta que se suma a la política de la hegemonía comunicacional. La TDA le está dando prioridad a los medios oficiales y, según los primeros anuncios, eso parece ser una tendencia que se remarcará en el tiempo. Es decir, que la nueva plataforma digital fomentará la aparición de nuevos canales, pero ello no necesariamente implicará una democratización en la medida en que está demostrado que los medios oficiales dominados por el chavismo cumplen una clara función ideológica.

Una genuina democratización implica no discriminar a medios de comunicación en razón de sus líneas editoriales críticas, es éste un claro estándar internacional.

La TDA implicará la aparición, diríamos que la multiplicación, de los canales bajo el formato digital. La actual plataforma analógica tiene serias limitaciones ya que hay un número limitado de señales que se pueden asignar. La TDA, según lo que he le oído a expertos en otros países, representa una multiplicación por tres de la capacidad de asignar medios televisivos dentro del espectro radioeléctrico. Lo que ha ocurrido en otros países latinoamericanos, en tanto, es una acción política genuinamente democratizadora con estrategias para que medios comunitarios accedan a la TDA, así como universidades, fundaciones, etc. Democratizar significa diversificar las voces. Constreñir, dejar por fuera las voces críticas, no es –desde ningún punto de vista- una acción democratizadora.

En relación con las fechas hay dos asuntos que conviene tener presente. Por un lado figura 2009. Se anunciaba la inminente implantación de la TDA en el país. Pasaron cuatro años para que efectivamente se inicie la implementación. Eso representa un severo atraso, ya que el país terminó a la cola ya que el resto de naciones latinoamericanas tomó acciones en los años recientes. Como en otros ámbitos de la vida nacional, la TDA debe haber representado un gran negocio para algunos, ya que los decodificadores se comprarán a Argentina y en el acto de lanzamiento incluso habló Julio de Vido, el polémico ministro que estuvo involucrado en el caso del maletín con los 800 mil dólares que viajaron en efectivo desde Caracas a Buenos Aires.

La segunda fecha termina dándole la razón a la denuncia planteada por Globovisión. Se trata del año 2020. Hasta ese momento se harán transmisiones simultáneas a través de la plataforma actual (analógica) y la TSA. Ese año tendrá lugar el llamado apagón analógico, que no es otra cosa que poner en off las señales bajo la vieja plataforma y sólo estarán al aire los canales de televisión bajo el formato TDA. A los canales que han quedado por fuera de la TDA les queda un largo camino para protestar y buscar revertir esta medida. La discriminación no puede guiar la política del Estado.

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El hijo de Claudio

Fue asesinado el hijo del dirigente político Claudio Fermín. La notoriedad pública del padre, quien fue candidato presidencial y figura primordial de la política venezolana hace un par de décadas, convirtieron este hecho en una noticia de gran impacto. Sin embargo, colocado en el rol de padre de una víctima de la violencia desatada en Venezuela, Claudio dio una muy escueta declaración. Le tocó al dirigente el peregrinar de ir a la morgue para reconocer que uno de los cadáveres depositados allí efectivamente era el de su hijo. Se llamada Alejandro, era arquitecto, tenía 33 años y fue asesinado con un arma de fuego.

El impacto de la noticia ha sido notorio, al punto de que el ministro del Interior y Justicia designó al director del CICPC al frente de las investigaciones para determinar las responsabilidades en este caso. Sin embargo, no podemos perder de vista el problema estructural que vive en el país en relación con la violencia. No se trata de un caso aislado, y al contrario, un hecho como este pone al descubierto lo extendido que está el problema de la violencia. Se trata de una violencia desproporcionada, sin sentido y en la gran mayoría de los casos sin sanciones para los responsables.

En todos los estudios de opinión pública realizados en el país, a partir del año 1989, la inseguridad personal ha ocupado el primer lugar –lamentablemente- entre los principales problemas que aquejan al venezolano. Eso sin duda debería ser una señal de alarma para cualquier autoridad. Hemos tenido en Venezuela, sin embargo, altos funcionarios que hasta señalado a la inseguridad como “una sensación”, con lo cual pretendieron restarle importancia al asunto y con ello ocultar lo que es u propia incompetencia. El asesinato del hijo de Claudio Fermín, una figura conocida de la vida nacional, pone nuevamente sobre el tapete la gravedad de este problema. No se trata de una resanción.

De acuerdo con las cifras del Observatorio Venezolano de la Violencia, que dirige el sociólogo Roberto Briceño León, el año pasado nuevamente se estableció un récord nefasto en el país, ya que se registraron más de 21 mil homicidios, la gran mayoría por armas de fuego. Y el asunto no es un número meramente.

La gran mayoría de personas asesinadas en nuestro país, al igual que en el caso del hijo de Claudio Fermín, son hombres y menores de 40 años. Las personas que están muriendo en Venezuela, principalmente, están en edad productiva con lo cual no sólo sus familias les lloran, sino que el país paulatinamente también va perdiendo un capital humano irrecuperable.

Se trata de un problema complejo, sin duda, y de difícil solución. Lo lamentable de los últimos años es la ausencia de acciones globales y coordinadas, involucrando a todos los que tienen algo que aportar. Algunos funcionarios muestran con orgullo que los mayores índices de homicidios ocurren en alcaldías o gobernaciones controladas por la oposición, cuando su respuesta debería ser el trabajo conjunto con esas dependencias, sin importar el color político, en aras de efectivamente garantizar la seguridad a los venezolanos.

La sociedad parece acostumbrarse a esta problemática. Los asesinados durante un fin de semana pasan a ser una suerte de parte de guerra cada lunes, sin que estalle una queja social por un fenómeno que sencillamente desangra al país. Hasta que ocurre un hecho lamentable como éste, la víctima es familiar de una figura pública y una cierta conmoción se apodera del ambiente. Pero nada ocurre, la violencia se expande y no hay ningún plan real para hacerle frente.

Votar o votar

La proximidad de las elecciones para escoger gobernadores y diputados de Consejos Legislativos regionales, para las cuales restan escasos días, nos coloca a los venezolanos de nuevo ante la necesidad de reflexionar sobre la defensa de los espacios democráticos, cuando estamos bajo un régimen que entiende el ejercicio del poder en términos hegemónicos. Algunos analistas plantean que el 16 de diciembre no sólo están juego los cargos de elección en los estados de Venezuela, sino que en el fondo lo que estará en juego será la velocidad de las transformaciones institucionales que quiere llevar adelante el gobierno del presidente Hugo Chávez.

Si el mapa del país amanece rojo rojito el día 17 es plausible pensar en una aceleración de lo que viene llamándose “Estado comunal”, que no es otra cosa que la desaparición de entes como gobernaciones y alcaldías. En ese sentido, ceo que contar con gobernadores que no sean militantes del Partido Socialista Unido de Venezuela (PSUV) ayudará a mantener un relativo equilibrio en el reparto del poder, que hoy es desigual sin duda alguna, pero que podría empeorar si los venezolanos que adversan a Chávez optan por la abstención. En el cuadro político y electoral actual es necesario votar. No hacerlo, para los sectores de la oposición democrática, significaría dejarle la cancha sin adversarios a un régimen que tiene ya intenciones hegemónicas.

Por una mala estrategia opositora, en el año 2005, hubo un importante retroceso democrático en Venezuela. No está de más recordar esa mala hora en el momento actual, a pocas semanas de concurrir nuevamente a las urnas. Desde sus inicios el gobierno del presidente Chávez tuvo pretensiones de controlar al resto de poderes. Según el diseño institucional que emanó de la Constitución de 1999, las autoridades de los poderes públicos tales como Tribunal Supremo de Justicia, Consejo Nacional Electoral o Fiscalía General, son escogidos en el seno de la Asamblea Nacional. Desde ese punto de vista el espacio legislativo es un espacio políticamente estratégico para mantener un cierto equilibro de poder en Venezuela. La tesis abstencionista de 2005, que según los líderes opositores de entonces generaría el descrédito del gobierno, en realidad alimentó con creces la lógica de imposición hegemónica. La oposición no tuvo ni voz ni voto en el Parlamento entre 2005 y 2010 lo cual le permitió al gobierno no sólo controlar a la Asamblea Nacional, sino que desde allí se designó también a las cabezas de los otros poderes.

En este año 2012, debe decirse con claridad, la tesis abstencionista no proviene de la dirigencia política ahora reunida en el seno de la Mesa de la Unidad Democrática (MUD). Hay desaliento en el venezolano común, que además se refuerza con ciertas matrices de opinión que alimenta el gobierno y opositores que cumplen la función de tontos útiles. El pasado 7 de octubre efectivamente Henrique Capriles Radonski no se impuso en las urnas, más que Chávez triunfó el ventajismo de usar los recursos del Estado para garantizar la reelección presidencial. El escenario es diferente para el 16 de diciembre, ya que se ha evidenciado que no hay un traslado automático de votos chavistas a favor de los gobernadores y alcaldes. Pero tal diferencia no significa que las cosas estén fáciles para los actores democráticos. La diferencia en muchos estados estará sencillamente en la movilización de la gente para ir a votar. No tenemos dilema en Venezuela, no creo que haya otra opción que ir a votar el 16 de diciembre si realmente deseamos construir un cambio.

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ANTV Noticias: Visión sesgada de la campaña electoral

Una sociedad democrática se caracteriza por la diversidad de fuentes de información transmitidas a través de los medios de comunicación. En período electoral es fundamental el buen desempeño periodístico en la cobertura de una campaña. De manera que la ciudadanía tenga acceso a información veraz, no parcializada ni proselitista. Así encabezamos un reciente informe realizado por Monitoreo Ciudadano, el cual puede leerse en su totalidad en el sitio web http://www.monitoreociudadano.org

La demanda de pluralidad en los medios, en el contexto de una campaña electoral, cobra especial relevancia para los medios de comunicación públicos, tal como es el caso del canal de televisión ANTV, la planta televisiva de la Asamblea Nacional (ANTV). Justamente se hizo un seguimiento y análisis para determinar si cumple su función como canal de servicio público, específicamente en materia de equilibrio entre los actores políticos y las fuentes. Se revisaron las adjetivaciones y valoraciones empleadas por los periodistas de este espacio noticioso con respecto a cada uno de los candidatos presidenciales. Se tomó como muestra el programa ANTV Noticias en su emisión estelar (nocturna), durante la semana del 1 al 7 de agosto de 2012.

Los medios de comunicación públicos o privados no deben difundir ningún tipo de propaganda tendenciosa en apoyo de algún candidato. Siendo esta una afirmación sustentada de igual forma, con la Ley Orgánica de Procesos Electorales, es importante ejemplificar de qué manera se expresan los periodistas del noticiero de ANTV con respecto al candidato de la Mesa de la Unidad Democrática (MUD) Henrique Capriles Radonski. El 1 de agosto durante la visita de Capriles al estado Anzoátegui, el candidato expresó en su discurso “nuestro pueblo no quiere que se salve el planeta, primero hay que ocuparse de la casa, de resolver los problemas de nuestro pueblo”. Esta frase específica fue tomada como punta de lanza por la reportera quien mantuvo su enunciado diciendo “el candidato de la oposición mostró su lado más individualista”.

Del mismo modo se desvirtúa todo dato o cifra que el candidato de la “oposición venezolana” emita como crítica a la gestión  gubernamental del actual Presidente. En consecuencia, los periodistas de esta planta televisiva  potencian los “logros de la revolución bolivariana” al aseverar lo siguiente “Capriles reiteró que con los recursos del petróleo es necesario implementar el plan Hambre Cero para saciar los 700.000 hogares que según él, se van a dormir sin comer. No obstante, esta cifra de fuente desconocida  puede contrastarse con el índice de desnutrición infantil  en Venezuela, cuyo dato arrojado por el Instituto Nacional de Nutrición, revela que en 13 años de revolución se redujo en 62%”.

En la cobertura de ANTV la violación de la normativa electoral del CNE sólo es achacable  a la imagen y actuación del candidato de la oposición. A diferencia del candidato Hugo Chávez, que ante la cobertura de un acto de campaña, los periodistas exaltan su gestión gubernamental: “eufórico el Comandante arribó a la tarima entonando la canción de pueblo, más allá de un caluroso saludo, dio las buenas nuevas la inauguración de la carretera Mamera -  El Junquito”.

De la misma manera, se hace alusión a gobiernos del pasado para desprestigiar la propuesta de Henrique Capriles Radonski, aseverando que “el candidato de la oposición y su propuesta está acompañada por quienes asesoraron  y formularon planes de gobierno durante  la Cuarta República, no obstante, insistió en decir que él representa una nueva  forma de gobierno”. Pese a tratarse de un espacio informativo, en el cual debería prevalecer la pluralidad de fuentes y el contraste, en ningún momento se presenta un punto de vista que haga contrapeso a lo dicho por los voceros del Comando Carabobo o del propio PSUV.

Siendo este un canal del Estado y a su vez adscrito a la Asamblea Nacional que es un órgano políticamente plural, se supone que debe ser el promotor de las actividades parlamentarias, así como también debe buscar visibilizar y darle a conocer a la sociedad el trabajo que vienen realizando los diputados en el Hemiciclo. En el canal se evidencia el gran espacio otorgado para transmitir las declaraciones del presidente Chávez. La cobertura de los actos de campaña electoral del candidato presidencial Hugo Chávez, no son transmitidos desde una postura equilibrada, debido a que se enaltece la imagen del candidato-presidente.

En conclusión, el informativo estelar de ANTV no es una plataforma que permite darle a conocer a los ciudadanos una cobertura equilibrada de la campaña electoral. Los espacios destinados para el candidato de oposición son reducidos a la crítica. No se cubren actos de campaña de Capriles, y por el contrario se muestra como un canal parcializado, tendencioso y propagandista del gobierno y su candidato Hugo Chávez. No se cumple con la función de ser un canal público participativo del Estado, sino como el canal que potencia la gestión de Gobierno. Este informe de Monitoreo Ciudadano se inscribe dentro de las actividades de la coalición Monitor Legislativo http://www.monitorlegislativo.net que procura con sus actividades acercar al ciudadano venezolano al parlamento, a fin de cuentas estrechar el vínculo entre el elector y el elegido.

Hoja de ruta para la libertad de expresión

El Comité para la Protección de Periodistas (CPJ por sus siglas en inglés) es tal vez el órgano más independiente entre los entes internacionales dedicados a la defensa de la libertad de expresión. La razón es muy sencilla: no aceptan financiamiento de gobiernos o entidades ligadas a gobiernos, en ninguna parte del mundo. La autonomía económica del CPJ se expresa, desde mi punto de vista, en una autonomía de criterios para analizar los problemas que enfrenta el periodismo para informar libremente en el mundo de hoy.

Recientemente el CPJ difundió su informe “Los medios bajo asedio” en el cual brindan una mirada panorámica sobre la situación de la libertad de expresión en Venezuela, en este año de decisivas elecciones presidenciales. No es una mirada ingenua, puesto que el Comité ya había producido tres informes anteriores, que como bien lo señala su director ejecutivo, Joel Simon, permiten una mirada de conjunto sobre las principales tendencias de la compleja relación entre medios y poder político en Venezuela, bajo el largo gobierno de Hugo Chávez.

En la introducción de este informe, Simon define muy claramente las consecuencias que tiene el modelo comunicacional en el contexto de la actual campaña electoral. “La altamente polarizada campaña presidencial, que ingresa en su fase final, enfrenta a Chávez con el ex gobernador Henrique Capriles Radonski. La polarización se refleja de forma dramática en la prensa, con los medios privados en respaldo de Capriles y aquellos en manos del estado montando un apoyo fervoroso a favor de Chávez. La cacofonía ahoga la posibilidad de debatir temas importantes y en el contexto de la campaña electoral el público es el gran perdedor. A través de su presencia masiva en los medios del estado y el uso de métodos de censura, acoso legal y sanciones administrativas, el gobierno de Chávez fija límites claros sobre el disenso público”, sostiene. Invito a leer la versión completa de este informe en el sitio web http://www.cpj.org

Desde mi punto de vista, precisamente tras repasar la secuencia de informes del CPJ que se difundieron en 2001, 2002 y 2007, me permite concluir que en este 2012 estamos ante un verdadero punto de inflexión en materia de las posibilidades de informar libremente en Venezuela. El país viene registrando una suerte de vuelta de tuerca, paulatina pero constante, en una apuesta gubernamental que tiene por finalidad la asfixia de los espacios que le son críticos o tienen puntos de vista disidentes. En mi opinión, un eventual triunfo de Hugo Chávez en las elecciones del 7 de octubre venidero significará otra vuelta de tuerca dentro de la política oficial. No hay ninguna señal de que un Chávez reelecto, por ejemplo, vaya a promover la reforma de algunas leyes que él mismo mando a aprobar o que vaya a suavizar los controles administrativos que durante varios años ha venido construyendo.

Por esa razón rescató de este informe una serie de recomendaciones que me parecen tendrían sentido en una posible transición post Chávez (esto, por cierto lo sostengo yo, no el CPJ) y que sencillamente veo inviable en caso de que el jefe de Estado sea reelecto para un nuevo período de seis años. Puede seguirnos en Twitter @infocracia

Recomendaciones del CPJ para Venezuela

  • Garantizar la independencia del ente regulador de los medios audiovisuales y asegurar que no sea objeto de presiones o interferencia indebida del poder ejecutivo.
  • Requerir al ente regulador que publique el proceso y el criterio para el otorgamiento, la renovación y la revocación de las concesiones del espectro radioeléctrico. Proporcionarles a los medios audiovisuales la oportunidad de presentar la renovación de sus concesiones en un proceso justo, transparente y en un espacio neutral.
  • Eliminar requerimientos legales que obligan a los medios privados a transmitir los discursos presidenciales y los comunicados oficiales.
  • Eliminar en la Asamblea Nacional las disposiciones sobre difamación y el desacato del código penal, conforme a los estándares internacionales en materia de libertad de expresión.
  • Modificar en la Asamblea Nacional la ley de Responsabilidad Social en Radio y Televisión para que su lenguaje amplio e impreciso no pueda ser utilizado para castigar o intimidar a los medios audiovisuales o digitales con acusaciones de incitación al odio o la violencia, de fomentar la zozobra en la ciudadanía, de incitar a la desobediencia o desconocer a las autoridades.
  • Asegurar que los venezolanos puedan permanecer informados al garantizar  igual acceso a todos los periodistas y medios de comunicación a eventos, edificios, instituciones y fuentes del gobierno.

Asegurar que los medios del estado no sean manipulados o utilizados para lanzar ataques personales dirigidos a desacreditar a periodistas y medios críticos

ANTV, un modelo tendencioso

Recientemente dimos a conocer la iniciativa Monitor Legislativo, de la cual formamos parte, y que está integrada por siete organizaciones de la sociedad civil venezolana que han unido esfuerzos para analizar y monitorear el trabajo que hace en diferentes ámbitos la Asamblea Nacional.
Se trata, ni más ni menos, de veeduría ciudadana o contraloría social, o cómo quiera llamársele. Básicamente partimos del principio participativo que tiene nuestra Constitución y tenemos como norte la necesidad de transparencia en el seno del poder legislativo.

La iniciativa ciudadana Monitor Legislativo está conformada por Transparencia Venezuela, Monitoreo Ciudadano, Paz Activa, Liderazgo y Visión, Espacio Público, Control Ciudadana y Un Estado de Derecho. Confluimos académicos, estudiantes universitarios y activistas de la sociedad civil. Más información sobre esta iniciativa en: http://www.monitorlegislativo.net

Nuestro aporte principal a esta iniciativa la hacernos desde Monitoreo Ciudadano, que nace con la finalidad de realizar el seguimiento de medios de comunicación del Estado en Venezuela, sus abusos y violaciones a las leyes. A partir de las elecciones parlamentarias de 2010 se viene trabajando para demostrar y ejemplificar el uso político de recursos públicos a través de los medios de comunicación del Estado. De cara al trabajo en el seno de Monitor Legislativo, nos hemos enfocado en el análisis y seguimiento de las transmisiones de ANTV, la televisora de la Asamblea Nacional.

El canal de vídeos de Monitoreo Ciudadano, en el cual hay una recopilación de imágenes que muestran un uso tendencioso y sesgado por parte de los medios de comunicación, que deberían ser públicos y plurales, puede visitarse en: http://www.youtube.com/yomonitoreo

En el marco de esta iniciativa, analizamos el noticiero matutino de ANTV durante el mes de agosto último. Partimos del criterio que al ser un espacio informativo producido por el canal de la Asamblea Nacional, se podrían encontrar allí una visión plural y amplia del trabajo parlamentario en Venezuela. Ese es el deber ser. Lo que en realidad encontramos es un uso informativo tendencioso, nada equilibrado y sesgado para mostrar sólo el punto de vista de una parcialidad política. Debe decirse sin miramientos, el noticiero de ANTV está al servicio del Partido Socialista Unido de Venezuela (PSUV).

Un aspecto llamativo del período analizado es que los ataques principalmente se enfilan contra la Mesa de la Unidad Democrática (MUD). Al contrario de lo que ocurre en las sesiones plenarias de nuestro órgano legislativo, en las cuales se observan ataques personales contra diputados opositores, en el informativo de ANTV –en la emisión matutina que fue analizada durante sus emisiones de agosto- la artillería de ataques, descalificaciones e insultos parecen concentrarse en la MUD. La reiteración de los mensajes lleva a pensar que hay una intencionalidad editorial en atacar el espacio de la unidad opositora y no dirigir los señalamientos al trabajo que hacen individualmente los diputados de la oposición.

Las menciones emitidas por los distintos voceros en ANTV Noticias fueron contabilizadas y en su totalidad poseen una valoración negativa hacia el sector opositor. Las menciones negativas son el común denominador del discurso de los diputados y funcionarios pro-gobierno.

De esa forma, en una muestra de sesgo, se presenta a la diputada Cilia Flores quien enfatizó, “que se investigue el financiamiento que están recibiendo estos sectores de la MUD, que se investiguen los delitos a los que hubiere lugar”, seguido de una serie de acusaciones sin prueba alguna. Y acto seguido no hay ninguna posibilidad de réplica o de respuesta por parte de los señalados.

De hecho, durante el mes de agosto, en la emisión matutina de ANTV Noticias no se presentó como fuente informativa a ningún diputado opositor. Es decir, el medio que debería reflejar la pluralidad política que actualmente existe dentro de la Asamblea Nacional, en realidad opta por una visión políticamente monocromática. No hay voceros de la oposición democrática entrevistados para la señal del parlamento. Una muestra clara de lo tendencioso que resulta este medio. En próximas entregas volveremos sobre este anómalo comportamiento de un medio de comunicación que debería ser público, es decir al servicio de todas las corrientes que legítimamente están representadas en el poder legislativo.

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Sobre la transparencia editorial

El tema de la transparencia editorial es un asunto que va cobrando fuerza en el mundo del periodismo contemporáneo. Las nuevas tecnologías, en muchos casos, facilitan el proceso de apertura de la prensa, y de los medios de comunicación en general, hacia sus audiencias.

Tal es el caso del diario editado en Connecticut (Estados Unidos), The Register Citizen, que ha iniciado una novedosa experiencia. Este periódico invita a sus lectores a participar en el funcionamiento interno de la sala de redacción con una reunión online diaria a las 10 horas, de lunes a viernes. The Register Citizen tiene una circulación nada despreciable de unos 230.000 ejemplares cada día, pero aún sin estar afectado directamente por la crisis que atraviesan los impresos en Estados Unidos, este diario decidió revolucionar el mecanismo de cómo construye su agenda diaria de informaciones.

Puede ingresar al sitio web del periódico http://www.registercitizen.com y podrá ver de forma destacada la sección del consejo de redacción con las 5 ó 6 noticias que debe privilegiar el diario, según la óptica de los ciudadanos.

Tuvimos conocimiento de esta iniciativa gracias al portal IJNET que lleva adelante el Centro Internacional para Periodistas http://www.icfj.org para intercambiar noticias y oportunidades en el mundo del periodismo. Y sobre esto es importante detenerse, el periodismo está viviendo grandes cambios, diríamos que es una profesión en transición y de dichas transformaciones no podrán escapar ni siquiera las empresas más consolidadas del sector.

Regresando al tema de la transparencia editorial, éste junto a la participación ciudadana y la pluralidad de fuentes informativas resultaron analizados en un estudio realizado por la Asociación Civil Medianálisis, en el cual se analizaron 11 periódicos de Venezuela. El informe completo puede leerse en http://medianalisis.wordpress.com con diversidad de datos sobre lo que grosso modo podemos catalogar como el compromiso de los medios con la democracia.

En Venezuela, en líneas generales, los periódicos del país son opacos. Apenas dos diarios cuentan con un defensor del lector: Últimas Noticias y El Nacional. Esta figura tiene la misión de recoger las impresiones de los lectores respecto a la labor del medio y proteger el derecho del ciudadano a recibir información pertinente, completa y equilibrada. Tampoco abundan los consejos de lectores u otros mecanismos de participación en la gestión editorial del medio.

Por otra parte, fueron escasos los desmentidos, réplicas y fe de erratas. En este sentido, debemos recordar la importancia que tiene la apertura del medio a enmendar errores y dar cabida a los ciudadanos, para rectificar cuando fuere necesario. Estos textos, además de fortalecer la credibilidad de la institución, constituyen el mecanismo ideal para evitar demandas y juicios por delitos de opinión contra los medios y periodistas.

Otro elemento que es poco transparente en los medios de comunicación impresos es su línea editorial. La mayoría de los diarios proporciona esta información en el marco de sus principios organizacionales (misión, visión, objetivos) en sus páginas web. En la mayoría de los impresos se omite este posicionamiento, que podría ser clave para que una persona se incline por uno u otro medio.

Respecto al tiraje, la situación es opaca e inconsistente. Durante el año 2010 sólo dos diarios de todos los analizaron certificaron su tiraje con la Asociación Nacional de Anunciantes (Anda) y la Federación Venezolana de Agencias de Publicidad (Fevap). Tampoco es de conocimiento público el monto de los ingresos brutos fiscales.

Con relación a las actividades de responsabilidad social, éstas son de distinto tenor en cada medio y no siempre de conocimiento público. Entre las actividades se encuentran algunas muy acordes con el trabajo de un periódico, y otras no tanto. En líneas generales la investigación permitió determinar que la transparencia es un desafío para la prensa venezolana. Medios más transparentes fortalecen la democracia.

Independencia para la plena libertad de expresión

Es insoslayable abordar el nuevo contexto que vive la libertad de expresión en los países de América Latina en los que ocurrió una transformación radical, en la última década. Es necesario rescatar esta mención a los cambios políticos que se viven en nuestro países y cómo se relacionan con el ejercicio de la libertad de expresión. En no pocos casos, quienes ocupan hoy los más altos cargos de representación popular ejercieron un rol opositor o disidente. El discurso de transformaciones radicales del sistema político logró imponerse en las urnas gracias precisamente a la existencia de un clima de libertad de expresión y opinión. Se trata de una enorme enseñanza que no debería obviarse cuando se han cambiado los roles políticos.
La defensa de la libertad de la libertad de expresión y de pensamiento, desde una posición principista, no levanta la bandera sólo para defender las expresiones con las que se comulga. Se trata precisamente de lo contrario, se trata de garantizar el ejercicio pleno para las ideas y opiniones que no se comparten. No hay unas expresiones buenas y otras malas, como muchas veces se nos quiere hacer ver desde la lógica del populismo mediático que parece imperar en países como Venezuela, Argentina, Bolivia y Ecuador, entre otros.
El problema de fondo no es de contenidos, sino del espacio y la libertad de expresarse, sin retaliaciones o sanciones por tener un punto de vista disidente o contrario a la visión imperante. Obviamente, no podemos perder de vista la necesidad de establecer claramente responsabilidades por lo que se dice. Pero ello es muy diferente a la posibilidad de que un ente o instancia oficial establezca qué debe decirse o qué no.
Lo anterior no es una reflexión al azar. Desde nuestra perspectiva, allí radica la esencia del artículo 13.3 de la Convención Americana de Derechos Humanos. Se trata de impedir que a través de la vía indirecta se establezcan mecanismos para premiar a aquellos con quienes comulgo, y castigar a quienes critican o tienen puntos de vista incómodos.
El continente americano cuenta con una particularidad notable. De forma pionera se abordó la cuestión de las vías o mecanismos indirectos que pueden restringir la libertad de expresión. Como bien lo señaló la Opinión Consultiva de la Corte Interamericana de Derechos Humanos, referida la Colegiación de Periodistas, que data de 1985, la Convención es original en dichos aspectos, pues ni la Convención Europea de Derechos Humanos ni el Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos, abordan explícitamente el asunto de las vías indirectas. Debe entenderse, entonces, que se enfatizó de forma particular dicha amenaza en nuestro Continente. Como también nos precisa la Opinión de la Corte, la prohibición expresa de estos mecanismos indirectos viene a continuación, en la Convención, de las restricciones permitidas, lo cual sugiere una clara determinación de evitar limitaciones indebidas.
Por otra parte, el artículo 13.3 no sólo trata de las restricciones gubernamentales indirectas, sino que también prohíbe expresamente “controles… particulares” que produzcan el mismo resultado. Esta disposición debe leerse conjuntamente con el artículo 1.1 de la Convención, en cuyos términos los Estados Partes “se comprometen a respetar los derechos y libertades reconocidos (en la Convención)… y a garantizar su libre y pleno ejercicio a toda persona que esté sujeta a su jurisdicción…” Por ello, la violación de la Convención en este ámbito puede ser producto no sólo de que el Estado imponga por sí mismo restricciones encaminadas a impedir indirectamente “la comunicación y la circulación de ideas y opiniones”, sino también de que no se haya asegurado de que la violación no resulte de los “controles… particulares” mencionados en el párrafo 3 del artículo 13.
Es conveniente volver sobre el voto de quien entonces era juez de la Corte Interamericana, el buen amigo y destacado jurista Pedro Nikken en relación a esta interpretación del artículo 13. Desde su punto de vista, la existencia de gremios de periodistas débiles, sin posibilidades de defender la independencia profesional de sus afiliados, “puede ser el contexto adecuado para que a través de controles particulares se establezcan los medios indirectos, prohibidos por el artículo 13.3”. Debe irse un poco más adelante en el voto de Nikken para saber de qué controles particulares está hablando, pues alerta sobre contextos en los que el poder de unos pocos empresarios de la prensa, no dejen provecho especial para la comunidad en el goce del derecho a la libertad de expresión y de pensamiento.
Hoy la independencia del periodismo, como elemento sustantivo para garantizar un derecho pleno a la información de la ciudadanía, enfrenta tanto viejos retos como nuevos desafíos. Junto a los intereses de particulares, especialmente de conglomerados empresariales, debe hacerse frente a Estados que también apuntan a controles en contra de un ejercicio pleno de la libertad de expresión.

La silla vacía

Una reciente visita a Bogotá nos ha permitido conocer de cerca la experiencia de “La Silla Vacía”, un sitio web informativo que está revolucionando la forma en cómo los colombianos se informan de la actualidad política de su país. Juanita León, quien tiene una reconocida trayectoria en la cobertura del conflicto armado, con un libro memorable titulado País de Plomo, es la periodista que ha concebido este proyecto digital y su actual directora editorial.
Cabalgando entre el periodismo de investigación y el diarismo, “La Silla Vacía” difunde cada día sólo dos historias, en las que –según su filosofía- no se hace en sentido estricto una cobertura del tema del día, por ejemplo apelando a las fuentes tradicionales o centrándose en la asistencia a ruedas de prensa –como suele ser la lógica de los periódicos tradicionales- sino que construye un relato con técnicas periodísticas que permitan describir cómo se ejerce el poder en Colombia. Según Juanita León, es un periodismo descriptivo que se centra en los principales personajes colombianos que mueven los hilos del poder y en las ideas que están detrás de las grandes decisiones que se toman en el país vecino. Se trata, a todas luces, de un periodismo innovador.
“La Silla Vacía” es igualmente un caso innovador en materia de su financiamiento. Si bien originalmente nació gracias a un aporte del Open Society Institute, en la actualidad tiene un heterogéneo sistema para sostenerse. La cooperación internacional sigue presente, pero junto a ella se suman anunciantes propiamente para la página, que ya registra niveles importantes de lectores (ha llegado a tener 400.000 visitantes únicos), junto a un esquema comercial para brindar asesoría a empresas de diverso tipo que necesiten experticia comunicacional. Se trata de una empresa, que por su naturaleza podría tener fines comerciales pero que en realidad persigue un objetivo público: contribuir con la formación de opinión pública en temas políticos con amplia repercusión en el conjunto de la sociedad colombiana. Es la apuesta de un periodismo comprometido con Colombia.
“El objetivo principal de este medio es hacer buen periodismo. Aquel que está en el lugar donde suceden las cosas y que las puede contar porque estuvo allí o porque habló con los protagonistas; más que formular juicios buscamos plantear preguntas; más que simplificar las cosas buscamos complejizarlas; más que agradar a un gran público buscamos ayudar al segmento de los formadores de opinión a comprender la política nacional; más que pertenecer al poder buscamos develar cómo opera; más que aliarnos con una facción incluiremos la mayor cantidad de voces. Más que narrar eventos puntuales encontramos conexiones entre los sucesos”, así reza la presentación institucional de “La Silla Vacía”. Es muy recomendable que se visite el sitio web www.lasillavacia.com

La noción de objetividad, tantas veces discutida en Venezuela, es revisada por este medio digital cuando se plantea que no están comprometidos a mostrar todos los lados de un hecho, por lo difícil que es valorar en cuál parte hay más razón que en otra; sin embargo, sí se plantean –y lo llevan adelante diariamente- como desafío reflejar la versión más cercana a la verdad.

Otro asunto que cobra relevancia, especialmente cuando se le contrasta con el ejercicio periodístico de Venezuela, tiene que ver con el manejo de las fuentes. La prioridad de “La Silla Vacía”, en ese sentido, no es tanto la recolección de declaraciones (la declaracionitis como mal del periodismo) sino en contar las acciones de los sectores de poder, y especialmente del poder político.
En su declaración de principios, este medio digital también enfatiza la idea de su independencia y del valor que tiene el reporterismo para construir sus historias. Pese a ser un equipo pequeño (5 personas, de las cuales sólo 4 están a tiempo completo con la labor periodística), el medio ha logrado marcar agenda en los últimos meses.
“Este es un medio jalonado por la información conseguida a punta de reportería. En este medio los periodistas tienen una voz fuerte producto de su trabajo de investigación, no de su ideología o activismo. Nosotros creemos en averiguar los hechos y estos priman sobre nuestras posiciones personales respecto al gobierno, a los políticos o al poder”, señala igualmente su hoja institucional. De lo que no queda la menor duda cuando se habla personalmente con Juanita León, es que se está ante periodistas a quienes la política les apasiona.
En la misma dinámica democrática, de contar con medios de comunicación que sean más transparentes, porque las noticias tienen un serio impacto en la vida social, “La Silla Vacía” sostiene una política abierta hacia los lectores, ya que los periodistas también comunican sus dudas, no dudan en rectificar cuando se han equivocado y en no pocos casos le hacen preguntas al público para orientar su propia agenda de trabajo. En esa dirección más que un medio de comunicación, en el sentido clásico con una fuerte dosis de unidireccionalidad en los mensajes, “La Silla Vacía” se asume como una plataforma para la conversión pública acerca del presente y del futuro de Colombia.

El turno de Eladio

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Conozco desde hace varios años a Eladio Muchacho, editor-fundador del Diario de Los Andes. Su historial de empresario socialmente responsable no es de los últimos años, cuando la responsabilidad empresarial parece ser una moda. Creo que, de hecho, fue pionero en construir alianzas entre un medio de comunicación y la sociedad civil organizada allá en Trujillo, donde es una persona respetada y querida. Ya por la década de los 80 Eladio andaba tejiendo redes, tendiendo puentes, como empresario -que lo es- o bien cabría decir que como emprendedor.
Todo esto viene a colación para introducir la reproducción de una nota que Eladio ha firmado este 19 de noviembre en la edición del Diario de Los Andes. A Eladio le ha tocado el turno de ser sometido al escarnio público en una alocución presidencial. Como difícilmente podrá tener derecho a réplica en la pantalla de la televisión gubernamental, nos parece justo ayudarle a difundir su punto de vista, aunque él no lo haya solicitado –cabe acotar-. Es lo mínimo que podemos hacer quienes conocemos a este hombre de bien, como pocos en el país.
La guinda, escrito por Eladio Muchacho Unda
La presente “Nota Fría” se demoró por compromisos familiares en Porlamar y una invitación a participar en un evento sobre capital social y emprendimiento en una universidad margariteña. Aprovecho para compartir con mis paisanos la alegría y el orgullo que sentí al observar como va creciendo la participación y colaboración de instituciones y organizaciones trujillanas en procesos de transformación empresarial, académica y comunitaria que se están desarrollando en Margarita. Recuerdo que hace años invitamos a Valera al Maestro Luis Beltrán Prieto Figueroa. El Ateneo de Valera estaba repleto. El Maestro nos dio una magistral conferencia sobre el paralelismo que observaba entre los trujillanos y los margariteños. Hoy, desde la totalidad, el Maestro Prieto debe observar, y bendecir, con satisfacción y alegría, las redes de cooperación generosa y solidaria que estamos tejiendo entre su Margarita y nuestra Valera.
Ahora entro al cajón de bateo y me cuadro para batear, con la potencia del jonronero Magallanero Camaleón García, la ensalivada recta de Hugo. Dice el gobernador que Cumbeland abordó a las 114 familias y las indujo a una venta simulada del terreno. Es mentira, Gobernador. Es tan mentira como la fábrica de Petrocasas en Agua Santa, y el Trujillo Petrolero, y el ferrocarril. Lo que usted no dice es que esas 114 familias estaban cansadas del ruleteo de los organismos del gobierno y acudieron, por iniciativa propia, a Cumbeland. Da la impresión, Gobernador, que usted piensa que esas 114 familias son taradas que se dejan engañar. No Gobernador, son familias inteligentes que acordaron con Cumbeland la manera como se procedería para la construcción de sus viviendas. ¿Quién le dijo a usted que la venta era simulada? No Gobernador, fue una venta normal y corriente, sin ningún disimulo, necesaria para cumplir con los requisitos que exigía el banco. Le repito Gobernador: las 114 familias son familias muy inteligentes, no son taradas como disimuladamente usted pretende inferir. Tarado, Gobernador, debe ser el funcionario que aceptó que en la entrada de Valera ubicaran La Hedentina. Aclaro por si las moscas, que no me refiero a usted, porque hasta donde sé, usted no tuvo que ver con esa decisión. Lamentablemente para el pueblo valerano usted ha puesto los intereses del gobierno por encima de los intereses del pueblo, una conducta incoherente de un gobernante revolucionario, pero vuelvo al tema de la recta ensalivada de Hugo. Lo que el Gobernador no dice es que para que el “Central” otorgara el crédito para construir las 114 casas para las 114 familias inteligentes que acudieron a Cumbeland, exigió los avales personales de José Muchacho Bertoni y Eladio Muchacho Unda, y José Muchacho Bertoni y Eladio Muchacho Unda dieron sus avales personales. ¡¡¡Avales personales, Gobernador!!! ¿Creen ustedes que si alguien está tramando una estafa va a dar su aval personal? Los avales personales que otorgamos al “Central” para hacer posible el crédito al constructor para las viviendas de las 114 familias inteligentes, son la mejor demostración de nuestra buena fe y de la intención manifiesta de cumplir el compromiso adquirido. ¡Claro que asumimos la responsabilidad, Gobernador! Nuestros avales personales así lo demuestran. Son hechos documentados y notariados, no meras palabras.
Es curioso que el Gobernador hable de fundillo y meta la lucha de clases en el disparate de “La Hedentina”. ¿De dónde sacará el Gobernador que el olfato de lo que llama la godarria y oligarquía valerana es más refinado y sensible que el del pueblo humilde? Mire Gobernador, nuestro pueblo humilde tiene olfato de sabueso. Ni las 114 familias son taradas, ni nuestro pueblo humilde tiene menos olfato que lo que usted llama la godarria y oligarquía valerana. La agarró con los valeranos, el Gobernador, pero le preciso algo más: los Muchacho en Escuque no eran godos, eran liberales. Godarria son los guarimberos millonarios del proceso, la boliburguesía de la revolución y la burocracia corrupta e ineficiente que le quita el sueño a Fidel y Raúl Castro.
Otro tema que no puedo dejar pasar fue la guinda que le colocaron el domingo en Aló Presidente a la madre cayapa. Un señor Matos diciendo que los Muchacho son como los Cisneros ¡¡¡Madre pelón!!! Los Muchacho no son como los Cisneros. Los Muchacho son como los Muchacho, y a mucha honra. Con la nueva generación que está asumiendo el timón son cuatro generaciones dedicadas al trabajo honesto y al servicio. La quinta generación se está preparando. ¡¡¡Son brillantes y de buen corazón!!!, pero la cosa no se quedó ahí, luego mostraron al Diario de Los Andes y ¡¡¡La Nota Fría!!! ¡Cuándo me iba a imaginar yo que mi humilde Nota Fría apareciera a nivel nacional en un Aló Presidente!, pero lo interesante fue que quedó en evidencia el pase de factura por mis denuncias y el tinglado que están montando. El presidente Chávez, en su Aló Presidente, dijo que Diario de Los Andes es el diario de la burguesía, y así lo repiten en las cuñas para alimentar el ego del señor Gobernador. No presidente Chávez, Diario de Los Andes es el diario de todos los trujillanos. Diario de Los Andes es un punto de encuentro. Diario de Los Andes está en el alma de Trujillo.
Concluyo diciendo que el presidente Chávez está muy mal informado. Yo no puedo creer que el presidente Chávez esté de acuerdo con ubicar la planta de tratamiento de aguas negras de Valera en la entrada principal de la ciudad, y exponga a los valeranos al riesgo ambiental y de salud que tal ubicación implica; además de torpedear la expansión urbana de Valera. Yo no puedo creer que el presidente Chávez ampare los chanchullos que rodean la adquisición de los terrenos donde se construye “La Hedentina”. Yo me niego a creer que el presidente Chávez, en la disyuntiva de decidir entre el interés del pueblo y el interés del gobierno, se incline por el interés del gobierno. Es lo que sucede con “La Hedentina”: el interés del gobierno por encima del interés del pueblo valerano.
El Gobernador y el gobierno, mediante un uso abusivo del poder, podrá expropiarnos, agredirnos, arruinarnos y hasta encarcelarnos, pero no podrá expropiar, agredir, arruinar y encarcelar nuestra historia de trabajo honesto, ni nuestro espíritu y voluntad de servir y ser útiles, ni la libertad de nuestras almas. Trujillo nos conoce.