SIN COMPLEJOS

El jueves pasado, Obama le dijo a sus paisanos negros lo que ningún presidente blanco se hubiera atrevido a decirles: que no tienen excusas para su fracaso, que la esclavitud de sus abuelos, la discriminación y la desigualdad aun existente en la sociedad norteamericana no justifican ni eximen a los negros de su responsabilidad para construir un futuro mejor para sus hijos.
¿De quién es culpa que radicales como Hugo Chávez, Daniel Ortega, Ahmanideyad, Evo Morales, Osama Bin Laden, tengan éxito en sus objetivos? En diplomacia, como en la táctica militar, los resultados no sólo dependen de la actividad de los audaces, sino también de la pasividad de los calculadores.