PLEGARIA SILENCIOSA
Le pedí fuerzas a Dios para llegar más lejos,
y me hizo débil para que aprendiera la humilde obediencia.
Le pedí salud para hacer cosas grandiosas,
y me hizo frágil para que hiciera cosas mejores.
Le pedí riquezas para ser feliz,
y me dio la pobreza para que fuera sabio.
Le pedí poder para ser admirado por los hombres,
y me dio debilidad para que sintiera la necesidad de Dios.
Le pedí todas las cosas para disfrutar la vida,
y me dio vida para disfrutar toda las cosas.
No obtuve nada de lo que pedí,
pero, así y todo, mis silenciosas plegarias fueron escuchadas.
P. Clarencio / Don Bosco