A principios del 2006, el sr. Chávez comentó que a su hija le extrañaba que el caballo blanco del escudo nacional galopara hacia la derecha. De inmediato se procedió al cambio del símbolo patrio. Este ejemplo ilustra como desde que asumió, el país ha girado en torno a su pestañar. Una de sus primeras medidas fue convocar al margen de la Constitución de 1961 una Asamblea Nacional Constituyente con la cual barrio los poderes establecidos.
En días pasados, el máximo tribunal de la república admitió el antejuicio de méritos contra el gobernador Henrique Capriles, creyendo que la solicitud venía de las filas oficialistas. Bastó que el partido de gobierno desautorizara a quien intentó dicha acción para que el TSJ revirtiera la medida. No les convenía victimizar al aspirante presidencial, especialmente con el antecedente de haber inhabilitado a otro de ellos.
En Venezuela una persona y un partido son la administración, los poderes públicos, la Fuerza Armada, Pdvsa, las televisoras del estado y los órganos de coacción. Cuando la Constitución establece que son apartidistas. El señor Chávez enfermó, se dio cuenta entonces de la violación a los derechos humanos que significa tener a unos presos en estado de gravedad sin la atención médica requerida, exhortó a la Fiscalía a que los atendieran y de inmediato se procedió. Penaban graves y olvidados.
A lo largo de estos doce años de gobierno se han producido de esta manera, cientos de confiscaciones y expropiaciones de tierras. Cierres de emisoras de radio y hasta de canales de TV.
Ni que hablar de la idea descabellada de tratar de implantar una variante del modelo que colapsó en los cuatros puntos del planeta donde se intentó. El marxismo es un materialismo ateo, y su fundador Carlos Marx uno de los que peor se expresó de Bolívar.
La reforma constitucional que planteó como objetivo central la reelección presidencial indefinida fue derrotada. Sin embargo, y a pesar de que la Constitución establece que lo negado, debe esperar un nuevo periodo constitucional, se volvió a consultar para aprobarse, ahora bajo la figura de la enmienda. Es así que el presidente acaba de anunciar su intención de gobernar hasta el 2031. Tomando otros caminos, se ha aprobado también mucho de lo que negó el soberano.
El mal ejemplo de lograr la aprobación de la reelección indefinida por cualquier medio leguleyo se extendió por la América Latina. Ahora muchos de los presidentes quieren un poder permanente e ilimitado. De manera impensable, el señor Chávez ha reivindicado una figura otrora proscrita como la de Fidel Castro y su régimen nepótico.
Es trascendente destacar que cuando vencía el periodo Constitucional de la pasada Asamblea Nacional, esta le otorgó una ley habilitante al señor Chávez excediendo su mandato, transfiriéndole las competencias del nuevo parlamento.
Desde hace mucho tiempo se explica que existe una tiranía “cuando el que hace la ley, es el mismo que ejecuta la ley y el mismo que interpreta la ley”. Por supuesto, las autocracias del siglo XXI tienen que ser mucho más sofisticadas. Antes no existía un medio de comunicación como CNN, ni unas herramientas tecnológicas, ni siquiera el internet. Hoy hay cientos de medios nacionales e internacionales y muchos periodistas ciudadanos. Vivimos en la aldea global, donde todos los acontecimientos se conocen al instante.
El señor Chávez ha sido el venezolano que por más tiempo ha ejercido el poder de manera ininterrumpida. Gómez que gravitó 27 años en el mando lo hizo con varias interrupciones y varios presidentes formales que lo alternaron cuando se enfermó, se cansó o decidió alejarse por diversas razones. Guzmán Blanco hizo lo mismo.
Es evidente que el poder del sr. Chávez reside: en su carisma personal, en la piel de cordero con la que se reviste para comunicar y en los altos precios petroleros que han acompañado su estadía como presidente.
Hay muchos venezolanos que no tienen conciencia que el alto costo de la vida, la inseguridad personal, la falta regular de agua potable, el riesgo país, la crisis eléctrica y de los servicios públicos, nos sitúa entre los peores países del hemisferio.
Hoy cuando la alternabilidad esta herida de muerte, y el Libertador ha sido utilizado por Chávez para justificarlo todo, vuelven a retumbar en nuestros oídos las sabias palabras que pronunció frente al Congreso de Angostura en su hora estelar: nada es tan peligroso como dejar permanecer a un mismo ciudadano en el poder, él se acostumbra a mandar y el pueblo a obedecer, de donde surge la opresión y la tiranía…
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