Sin dólares, ni bolívares y con la más alta inflación…
Una Venezuela sin dólares, ni posibilidades de cambio esta paralizada. A estas alturas después de más de dos semanas que se interrumpió el mercado de dólares permuta no hay una respuesta gubernamental práctica. Un país que importa más del 80 % de lo que consume se cierra al mundo internacional, con sus lamentables consecuencias. Nadie siente que el mercado de bandas anunciado pueda funcionar. Si los precio en las bandas van a estar por debajo del dólar que había fijado el anterior mercado, las colas por adquirirlo llegaran al infinito y más allá. No sólo la banda va a pegar al máximo de inmediato, sino que el gobierno no va a poder aguantar más de unas pocas semanas sin empezar a perder reservas internacionales. Y lo peor, nadie va a vender sus bonos en dólares para recibir bolívares devaluados a un cambio inferior o a perdidas.
La crisis económica es de magnitudes gigantescas. La caída de 5,8 por ciento del Producto Interno Bruto en el primer trimestre, no es como dice el Sr. Chávez un desplome del capitalismo, es de toda la actividad productiva, del sector público y privado. Es lo peor que le ha podido ocurrir a los empleados, trabajadores, campesinos y obreros. El drama de la Venezuela de esta hora es que quien la dirige no quiere representar a todos los venezolanos, sino sólo a una parcialidad. Los grandes países lo son, gracias a que sus líderes empujan a favor de todos sus nacionales, sin distinción de clase social. El país ha perdido una gran oportunidad. Las ideas muertas de corte comunista no tienen como resucitar. Fracasaron a lo largo y ancho de la geografía mundial…Cuando la economía del país se cae ha pedazos, el pueblo sufre las consecuencias (la prueba es la inflación) y es seguro que el Sr. Chávez no pasa del 2012. El cambio va…
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