Archivo de Diciembre, 2008

PDVSA en el suelo

         El desmantelamiento de la industria petrolera nacional se produce en el 2003, cuando se despiden a cerca de veinte mil trabajadores, entre los que estaban la casi totalidad del personal gerencial, profesional y técnico de la industria. Este capital humano se había formado durante décadas a partir de la nacionalización de la industria petrolera, sobre la base del asenso por meritos y credenciales. Luego del 2003 el ingreso a PDVSA ha estado subordinado a ser incondicional del llamado “Proceso”.

         A partir de la nacionalización, la industria petrolera nacional siguió operando con los estándares internacionales y como una empresa comercial. Desde el punto de vista jurídico PDVSA pasó a ser una empresa pública regida por el derecho privado y su manejo siguió siendo profesional. Hubo autonomía de ejercicio y la empresa petrolera rendía periódicamente cuentas como cualquier otra corporación a sus accionistas, en este caso al Estado Nacional.

         En el año de 1997 con la política de apertura petrolera la producción llegaba hasta los 3.200.000 barriles diarios y a pesar de la caída de los precios del crudo en el año siguiente las perspectivas eran inmejorables para la industria. Se había invertido lo suficiente en capital social, investigación, mantenimiento y en asegurar una producción creciente.

         Con la llegada del señor Chávez al poder el centralismo se apodero de PDVSA y el choque entre la gerencia profesional de relevo y los intereses del gobierno estallaron con la huelga general que terminó con la mencionada expulsión de por lo menos la mitad de todos sus trabajadores y la casi totalidad de quienes ocupaban puestos del nivel medio hacía arriba. La empresa dejo su carácter comercial para la que fue creada y empezó a realizar negociaciones donde debía asumir la perdida de la relación contractual. Asimismo, PDVSA empezó a asumir funciones ajenas a su naturaleza y se tuvo que dedicar a un sin fin de actividades para las que nunca estuvo preparada.

         El señor Chávez terminó siendo el único jefe de PDVSA y la política y la ideología socialista se imbricaron en una industria donde había ejemplo de independencia y de competencia internacional. Desde entonces la producción petrolera no ha hecho sino caer de manera sostenida. PDVSA produce hoy 1.900.000 barriles diarios, 40 % menos que hace diez años. Gracias a la apertura petrolera y a las asociaciones estratégicas del 2007 es que se llega a 2,4 MBD. Las refinerías están muy por debajo de su capacidad y los productos incumplen las especificaciones. Incluso hemos llegado a tal punto que hoy se tienen que importar componentes esenciales para la producción nacional de gasolina. Lo que ha salvado a Venezuela del descalabro, es la compensación vía altísimos precios sostenidos del petróleo durante una década, pero que ya se han derrumbado. La producción ha caído de forma permanente debido a la falta de inversión, de mantenimiento y de recursos humanos competentes. Asimismo, un centro tan extraordinario de investigación y generación de conocimientos como el INTEVEP ha sido desmantelado.

La prueba patente de lo anterior es el precio de los bonos de la industria petrolera que oscilan en el treinta por ciento y son considerados “basura” a nivel mundial. Las clasificadoras de riesgo recomiendan no invertir en estos papeles porque de continuarse la actual tendencia no se podrá pagar. La deuda de PDVSA luce inmanejable a mediano y largo plazo y mientras se estén enviando cien mil barriles diarios a Cuba sin retorno efectivo para la industria y se vuelque la industria petrolera a satisfacer áreas ajenas como PDVAL y muchas otras la empresa perderá sus bienes en el exterior y terminará siendo embargada. Hoy somos más dependientes del petróleo que nunca antes y cifras de la CEPAL señalan que el nivel de industrialización de Venezuela es de 11,5 %, cuando el de México, Brasil y Chile está en el orden del 50 %.

DECALOGO BOLIVARIANO

 

1.     El pensamiento del Libertador tiene su base en las ideas republicanas, anti monárquicas y democráticas de la ilustración, que condujeron a la Revolución Francesa y a la Independencia norteamericana. Se inspiran en Locke, Rousseau y Montesquieu: división y autonomía de los poderes públicos, alternabilidad en el ejercicio del poder, libertades ciudadanas, soberanía popular y subordinación del poder militar frente al civil.

                                                                                            

2.     En las dos primeras constituciones bolivarianas la de Angostura 1819 y la de la Gran Colombia 1821 el periodo fue de 4 años con una sola reelección. Inclusive la otra bolivariana de 1830, la del Congreso Admirable, proscribió la reelección. Lo anterior se subordina a la premisa de la frase pronunciada por Bolívar ante el Congreso de Angostura al presentar su proyecto de Constitución: “La continuación de la autoridad en un mismo individuo frecuentemente ha sido el término de los gobiernos democráticos. Las repetidas elecciones son esenciales en los sistemas populares, porque nada es tan peligroso como dejar permanecer largo tiempo en un mismo ciudadano el poder. El pueblo se acostumbra a obedecerle y él se acostumbra a mandarlo; de donde se origina la usurpación y la tiranía. Un justo celo es la garantía de la libertad republicana, y nuestros ciudadanos deben temer con sobrada justicia que el mismo magistrado, que los ha mandado mucho tiempo, los mande perpetuamente”…

 

3.     El Libertador era un admirador del sistema federal, de autonomía de los estados que se había impuesto en America, aunque señalo que no estábamos aquí preparados todavía para adoptar ese modelo. Asimismo un amante de la libertad. En el famoso discurso frente al Congreso de Angostura señalo textualmente: “America es la cuna de la libertad, crece en libertad y se amamanta de pura libertad”.

 

4.     La Constitución de 1999 llamada también Bolivariana, nos sujeta a la doctrina republicana y democrática de Bolívar en su artículo primero. En el artículo sexto proclamó como uno de los principios fundamentales de la Carta Magna la alternabilidad en el ejercicio del poder. En el doscientos treinta estableció una sola reelección. Todo lo anterior basado en las ideas de un Libertador, que ahora se pretende traicionar.

 

5.     La última proclama de Bolívar fue en beneficio de la unión, la paz y la felicidad de sus libertados. Todos la recordamos “Si mi muerte contribuye a que cesen los partidos y se consolide la unión yo bajaré tranquilo al sepulcro.” Bolívar una vez más nos daba a entender que la salvación de la patria no podía girar en torno a una sola persona. Que más bien las instituciones y leyes, en combinación con los hombres virtuosos son los que pueden construir republicas.

 

6.     El maestro del Libertador, Simón Rodríguez, era un profundo admirador de las ideas republicanas, en las cuales preparó a Bolívar. Famosa es su frase “para fundar Repúblicas, hace falta formar Republicanos” o sea ciudadanos convencidos de que solo un sistema basado en las libertades, el estado de derecho y el respeto a los derechos democráticos del ser humano nos puede conducir a la felicidad.

 

7.     Bolívar siempre rechazo la pretensión que tenían muchos de sus seguidores y de sus propios enemigos (que le ponían la trampa) para que se coronará como un Rey, tal y como lo había hecho Napoleón Bonaparte en Francia. Ante las sucesivas propuestas explicó que el titulo de Libertador era superior a todos.

 

8.     En varias ocasiones el Libertador recibió el poder supremo. Lo hizo como el Generalísimo Francisco de Miranda de manera comisoria, de modo que tenía una comisión en vista de la situación de emergencia, hasta restituir el país a la plena legalidad. Además era una comisión a término y siempre devolvía el poder a la soberanía popular expresada en el parlamento… “Yo no soy ni nunca seré un tirano o un déspota”. En febrero de 1825 dijo al Parlamento Peruano “Legisladores al restituir al Congreso el poder supremo que depositó en mis manos séame permitido felicitar al pueblo, porque se ha librado de cuanto hay de más terrible en el mundo, de la guerra, con la victoria de Ayacucho y del despotismo con mi resignación. Proscribid para siempre, os ruego, tan tremenda autoridad…ya que la nación ha obtenido la paz doméstica y la libertad política, no debe permitir que manden sino las leyes”.  

 

9.     Testimonios de los edecanes del Libertador lo describen como un demócrata republicano. Perú de Lacroix escribió “conseguida la independencia, libre el suelo colombiano de enemigos extranjeros, quiere el Libertador que los ciudadanos sean regidos solo por un gobierno constitucional”. A partir del año trece cuando Bolívar regresa a Venezuela ya esta clamando porque se instale un Congreso Nacional Constituyente para que gobernará en Venezuela un estado de derecho constitucional republicano.

 

10.  No se puede ser Bolivariano y Socialista. Carlos Marx escribió una semblanza de nuestro Padre Libertador y lo definió muy peyorativamente endilgándole entre otros epítetos el de ser un corrupto, cobarde, rodeado de una camarilla de aduladores…. Para el padre del socialismo la independencia nuestra solo fue posible gracias a la injerencia del imperio Ingles.