Cine CONOCERÁS AL HOMBRE DE TUS SUEÑOS

ILUSIONES Y VERDADES

Al principio suena el tema musical de Disneylandia. Bienvenido al mundo de la fantasía Un poco después reconocemos le melodía de Only you. Ante las penas del amor y las insatisfacciones de la vida, cada cual arma una mentira disfrazada de ilusión. En el fondo se trata de una visión ingenua del egoísmo, traducida en la incapacidad de comprender al otro, a veces, y en la necesidad de superar las propias limitaciones, en otras ocasiones. De eso trata Conocerás al hombre de tus sueños, cuarto largometraje de Woody Allen filmado en Londres, en su etapa distanciada de Estados Unidos. En el juego de las mentiras y las verdades todo se confunde y se trastoca. Viejo tema del cineasta neoyorquino, manifestado en piezas notables como La rosa púrpura de El Cairo (1985), Hanna y sus hermanas (1986), Crímenes y pecados (1989) y Maridos y esposas (1992), cuatro de sus filmes dedicados a las angustias de la afectividad. De nuevo la relación de pareja adquiere relieve a través de un drama amoroso escudado en las fórmulas de la comedia. Otra vez las sonrisas esconden el dolor. De ilusiones también se vive.

El título del film se deriva de la manida frase de las videntes ante mujeres hostigadas por el desamor: “conocerás a un extraño moreno y alto”, el hombre de tus sueños. La fantasía del destino ante la soledad afectiva. La trama se centra en cuatro personajes que componen dos parejas de distintas edades. La primera la conforman Alfie y Helena, sexagenarios bien acomodados que acaban de divorciarse, y la segunda su hija Sally, experta en historia del arte, y Roy, médico que no ejerce para dedicarse a la literatura. Cada uno tiene sus problemas.  Alfie no acepta el peso de sus años y pretende recuperar su juventud con ejercicios y atuendos deportivos. Se divorcia de Helena y se enreda con Charmaine, una bella chica —más joven que su hija— dedicada a la prostitución y a sacarle la plata. Tras la separación, Helena busca refugio en Cristal, una adivina embaucadora que la convence de una futura vida mejor. Sally, infeliz en su matrimonio y con penurias económicas, se ilusiona en vivir un romance con Greg, el guapo y exitoso galerista para quien trabaja. Su esposo Roy, un escritor que espera con ansiedad la respuesta de una editorial sobre el manuscrito de su segunda novela, se enloquece por Dia, bella y misteriosa musicóloga, hija de un prominente crítico literario, que despierta su atención desde la ventana de enfrente. Todos viven una mentira: Alfie no es el hombre joven que pretende ser, Helena no ha vivido otras vidas como le indica Cristal, Sally no establecerá una relación como ella quiere y Roy vive la promesa del éxito literario a partir de una novela que no le pertenece. Todos se aferran a un madero incierto para no morir en el naufragio.

Un narrador en off presenta los personajes y conduce el desarrollo de la historia.Conocerás al hombre de tus sueños plantea sus dilemas tato en el plano emocional como en el terreno de la ética, algo que no es nuevo en el cine de Allen. Recuérdese Match pointo El sueño de Cassandra, por ejemplo, ambas filmadas en Londres, donde la deshonestidad conforma un ingrediente dramático determinante. El caso más patético es el de Roy, infiel no sólo a su mujer sino también a su vocación literaria. Engaña a sus editores, aprovechándose de una tragedia, en una situación que recuerda mucho la trama de Los platos del diablo, aquella excelente novela del venezolano Eduardo Liendo. Él y Charmaine —la prostituta— se parecen aunque no lo saben. Los demás personajes, en cambio, sólo se engañan a sí mismos hasta que la realidad se abre paso de manera brutal. Alfie pretende regresar a su matrimonio. Sally sabe que la relación que desea no va a funcionar. Helena se refugia en otro chalado como ella. Todos se entregan al autoengaño, todos hacen el ridículo, todos buscan respuestas irreales. Por eso todas las historias quedan abiertas, ninguna se cierra, a pesar de un final que parece feliz.

Lo más interesante de la historia —y de la manera de contarla— reside en la minuciosidad desplegada por Allen utiliza para construir cada personaje. Nunca sabemos quién es el narrador en off, pero esa voz anónima conoce a cada uno de esos seres humanos y los describe de forma muy breve para ubicar al espectador. Se trata de una técnica que el realizador ha utilizado en decenas de sus películas y que constituye una marca personal en su narrativa. Este recurso le permite distanciarse de sus personajes —para observarlos más objetivamente— y de sí mismo. En esta ocasión Allen no hace una película sobre Allen. No regresa a Manhattan ni Annie Hall. Mucho menos a InterioresSeptiembre. Su etapa londinense ha sido pródiga en un tipo de drama con ribetes de comedia al estilo de su neoyorquina Melinda y Melinda.

El otro factor medular se halla en un elenco muy verosímil que ofrece un trabajo distinto de un consagrado Anthony Hopkins al lado de la casi desconocida Gemma Jones, secundados por la pareja conformada por Naomi Watts y Josh Brolin. Un poco más allá sorprende un Antonio Banderas como Greg, el galerista exitoso, al lado de Freida Pinto, como la bella y juvenil Dia, el nuevo amor de Roy, y Lucy Punch, como Charmaine, la prostituta que confiesa estar en estado peor no le importa quién res el padre. Diálogos ingeniosos desarrollados con buen ritmo narrativo crean las ilusiones y sus efectos en todos los personajes.

Desde el principio Allen se remota a Shakespeare y nos advierte: “La vida es un cuento absurdo, narrado por un idiota, y lleno de ruido y furia”. Su film corrobora la tesis deMacbeth.

CONOCERÁS AL HOMBRE DE TUS SUEÑOS (You Will Meet a Tall Dark Stranger), España, Reino Unido y Estados Unidos, 2010. Dirección y guión: Woody Allen. Producción: Letty Aronson, Stephen Tenenbaum y Jaume Roures. Fotografía: Vilmos Zsigmond. Montaje: Alisa Lepselter. Director de Arte: Jim Clay. Elenco: Naomi Watts, Anthony Hopkins, Antonio Banderas, Josh Brolin, Gemma Jones, Freida Pinto, Lucy Punch. Distribución: Gran Cine.

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