Archivo de Junio, 2009

Culinaria PEDRO MIGUEL SCHIAFFINO EN CARACAS

pedro-miguel-schiaffino-1.jpgLA COCINA AMAZÓNICA EN CAFÉ ATLANTIQUE

El nombre de Pedro Miguel Schiaffino se encuentra asociado con la innovación culinaria del Perú, que marca hoy la vanguardia en la cocina latinoamericana. Es un cocinero muy joven que se ha destacado desde su excelente restaurante Malabar, en Lima, con una oferta de platos elaborados bajo la influencia de los Andes y la Amazonia. Ha estado en  Caracas para asistir al Salón Internacional de Gastronomía. Esta vez Schiaffino asumirá desde esta noche y hasta el 14 el mando de los fogones que Laurent Cantineaux maneja muy bien en su Café Atlantique, en Los Palos Grandes, para mostrar su talento muy particular.  Su fortaleza se encuentra en la elaboración de platos  con productos del Amazonas peruano. Define su cocina como fuerte y afirma que los platos sutiles no van con su manera de cocinar. Incorporó a su carta la cocina de las setas de la región de Cajamarca y luego se adentró en las profundidades de la despensa de la región amazónica: selva y aguas salvajes en las que los productos culinarios no se cultivan: simplemente se recolectan. En Café Atlantique.

Lea el resto de este artículo »

Cine CRIMEN DE AUTOR

Crimen de autor 2NOVELA DE ESTACIÓN

Autor de medio centenar de películas, Claude Lelouch supera los 70 años de edad y, sin embargo, se mantiene muy activo. Sus filmes tienen un sello personal que identifica un estilo narrativo muy propio en el que el encuadre y la angulación de sus imágenes son fundamentales. Desde que Un hombre y una mujer ganó la Palma de Oro de Cannes en 1966 y después el Oscar como película no hablada en inglés, la suerte le ha sonreído. Su filmografía es no sólo numerosa sino heterogénea. Se ha desplazado del drama romántico de Vivir por vivir a la adaptación muy personal de un clásico como Los miserables hasta una obra coral como Los unos y los otros o el film noir La bonne anné o la visión política del trabajo colectivo Lejos de Vietnam. De todo ha hecho Lelouch y no deja de sorprendernos con su más reciente trabajo, Roman de Gare, es decir, novela comprada en una estación de tren para pasar el rato, que se titula en Venezuela de una manera más creativa: Crimen de autor. Film de suspenso donde el juego de las apariencias se despliegan en sus 103 minutos para desarrollar una historia de escritores que engañan, cada cual a su estilo, y sorprenden al público hasta la última escena. Puro ingenio.

Lea el resto de este artículo »

Cine MEMORIA Y ALERTA DEL TERRORISMO

el-tercero-en-camino-1.jpg“EL TERCERO EN EL CAMINO” HABLA DE LA IMPUNIDAD

Buenos Aires, 1992. La Embajada de Israel sufre un cruento ataque terrorista.  Por primera vez —una década antes de 11 de septiembre de 2001un atentado de este tipo se planifica y se lleva a cabo fuera del campo de enfrentamiento.  No sucedió en Israel ni en el Líbano, sino en un remoto país suramericano, fuera de la contienda bélica. Dos años después, también en Buenos Aires, se repitió el horror: otro ataque terrorista destroza la Asociación Mutual Israelita Argentina, conocida como AMIA. Más de cien víctimas en ambos atentados. Algunas eran judías, la mayoría de otras religiones.  Este tipo de acciones no se detiene ante detalles de ese tipo. Sólo busca generar terror. Pero ¿quién se responsabilizó de tales hechos? ¿Quiénes fueron los cómplices? ¿Por qué ha habido tanta  ineptitud en las investigaciones de estos crímenes? ¿Esta impunidad podría generar un tercer ataque? Esta es la pregunta que formula El tercero en camino, documental del periodista y cineasta argentino-israelí Shlomo Slutzky quien vino a Venezuela a presentarse en el III Festival Internacional de Cine Judío de Caracas en funciones de hoy sábado y mañana domingo.

Lea el resto de este artículo »

Letras PUNTOS DE SUTURA

Oscar Marcano 1MEMORIAS DEL PADRE

Recorrí varias librerías en distintos momentos hasta que me hice de un ejemplar de Puntos de sutura, novela del venezolano Oscar Marcano —en la foto—, editada en la colección Biblioteca Breve de Seix Barral en 2007, que rememora y reconstruye la relación de padre e hijo desde la perspectiva del desencuentro, por una parte, y de la destrucción del mito, por la otra. Tenía tiempo solicitándosela a mis libreros de confianza. Sobre todo por mis recuerdos de Sólo quiero que amanezca.  En su nuevo trabajo narrativo, el autor guaireño de 51 años parece saldar una vieja deuda afectiva asumiendo la voz de Antenore Gabbani, quien confiesa de entrada, en el primer párrafo y sin muchos ambages: “Antes de suicidarse, mi padre me trajo a esta playa. Lucía demacrado, llevaba una barba roja graneada en canas y vestía una chaqueta de cuero. Parecía un gambusino”. Su padre, Alfonso Gabbino, trata de explicar o más bien justificar su vida ante un hijo que observa, hace comentarios colaterales y percibe la fuerza inexorable del final. Marcano no pretende establecer sorpresas ni jugar al suspenso. Busca diseccionar una relación sumida en la incomprensión y el dolor, hasta un final marcado por la muerte —ya la había anunciado— con el suave aura de la paz y de los ojos que hurgan en la memoria. Quedan las cicatrices de lo que fue una herida abierta. Y quedan las ganas de seguir leyendo.

Lea el resto de este artículo »