Hace algunas semanas la gente de Movie City, líder en el campo de los canales de cine en televisión por suscripción, y de Maison Blanche, representante en Venezuela de las argentinas Bodegas Trapiche, invitaron a sus amigos, en el hotel Tamanaco, a una cata de 16 vinos del productor mendocino. Organizaron cuatro secciones y cada una presentó cuatro caldos. La cata fue dirigida por Pablo Aranda, enólogo de Bodegas Trapiche, y Waleska Schumacher, gerente de Maison Blanche, y fue comentada por Marianella Salazar, Pedro Penzini Fleury, Miro Popic y Héctor Soucy, con la organización de nuestra amiga Osmelia Díaz Granados. Fue un viaje “en boca”, placentero y sensual, que reveló la calidad de los vinos de Trapiche.
El primer capítulo estuvo dedicado a los blancos, entre los cuales destacó el curioso torrontés de Antica; el segundo a tintos jóvenes, con el merlot a la cabeza; el tercero a los varietales tintos con madera, con una suerte de disputa sobre la naturaleza del syrah roble.
Finalmente, el cuarto peldaño fue el más importante, dedicado a la gama alta de las Bodegas Trapiche: primero, el Broquel malbec, magnífico vino que se consigue en nuestro mercado desde hace unos años, con una excelente relación calidad-precio; segundo, el Broquel bonarda —la verdadera revelación de la noche— que será comercializado en Venezuela en 2008, elaborado a partir de una cepa de origen italiano que se encuentra en la mayoría de los vinos de mesa argentino, pero que en este caso alcanza cotas muy altas; tercero, el ya clásico Medalla, insignia de la casa compuesta por 90% cabernet sauvignon, 5% malbec y 5% merlot, que se aterciopela de manera deliciosa; y, cuarto, el indescifrable y sorprendente Iscay, compuesto mitad y mitad por malbec (cepa emblema de Argentina trabajada por un enólogo argentino) y merlot (cepa emblema de Francia trabajada por un enólogo francés) en un blend seductor que asume su nombre de la lengua quechua para significar dos, vale decir, dos cepas. Estos cuatro vinos son sensacionales. Bien valen lo que cuestan. Aprovechen ahora, antes de que suban de precio.